04 mayo 2017

Ana Rosa Quintana no puede ver a la Esteban

¿Cómo se ve el mundo desde sus Louboutins?
Con optimismo: estamos tocando fondo, pero saldremos. Con estos zapatos eres más alta, andas mejor, sienta mejor la ropa...

¿Ana Rosa en alpargatas es una maruja?
Sí, tengo esa doble identidad; me encanta la vida familiar, hacer la compra, ocuparme de mi casa…, aunque el término maruja me parece algo despectivo.
Más de 1.000 programas dando la cara: ¿el share le da alas?
Con buena audiencia se trabaja con más entusiasmo y libertad.

¿Era usted la tertuliana de El programa de Belén Esteban?
Belén trabajaba tres horas a la semana en mi programa; es increíble que un personaje concite tanta atención.

Con la convivencia, ¿ella se volvió más fina y usted más carabanchelera?
Ni ella ha influido mucho en mí ni yo en ella. Hemos tenido una relación profesional y de cariño muchos años, pero nunca hemos sido íntimas.

Recientemente analizó el desnudo en Interviú de una concursante de OT. ¿Cuánto vale el suyo?
Ni una gorda. Como en aquella escena de Casablanca, "yo no daría ni un penique". No me ha interesado en la edad gloriosa, y ahora mucho menos.

¿De qué color es su periodismo: rosa, amarillo o negro?
Arco iris. Creo que hago un periodismo muy moderno. ¿Qué es periodismo? De lo que habla la gente, ya sea de Marta del Castillo o de la Esteban.
¿Qué es más duro: entrevistar a Tamara Preysler o a la novia del asesino de Marta?
La de Tamara fue una de las entrevistas más divertidas que he hecho; la otra fue muy dura: intentamos demostrar lo que ella nos pidió (que no tenía nada que ver en el crimen) y luego cambió toda la versión.

¿No le cansa verse cada mes en portada de su propia revista, AR?
Al principio me daba un poco de pudor… Se trata de transmitir a una generación de mujeres, de 35 en adelante, que a partir esa edad no somos invisibles.
Y, por lo que se ve, usted se ha quedado en los 35…

No, pero creo que es la edad perfecta. Yo siempre digo que tengo 35.
¿El elixir de su eterna juventud es una mezcla de bótox y photoshop?
Pues dímelo tú, que me estás viendo. Mantenerse bien no tiene que ver con la belleza, sino con la curiosidad, la expresividad, la actitud ante la vida… Todo eso va marcando la cara.

¿Cuál es su lema en la vida?
Este puente ya lo cruzaremos.

¿Cuál es la cualidad que más valora en un hombre?
Que me haga reír no: eso es una estupidez. Prefiero que me cuente cosas interesantes, que sea compañero, que esté ahí en los momentos difíciles…
¿Y lo primero que le mira?
Los ojos. No confío en la gente que no mira de frente.

¿En qué consiste la felicidad?
En la armonía y la tranquilidad.
Cuélguese una medalla.

Creo que soy muy curranta.
Madre de gemelos a los 48: ¿sus niños son carne de cuore?
Espero que no. Tengo otro de 22 y no lo ha sido.

¿Qué tipo de cosas le dejan sabor a hiel?
Que seis años después me sigas haciendo esta pregunta.

¿Qué rasgo de su apariencia cambiaría si pudiese?
Me gustaría ser más alta, más estilizada, tener menos caballete…, pero lo importante es mantener bien lo que tienes y no querer ser otra persona.

¿Cuál es el defecto propio que más deplora?
Si acaso, la gula.

¿Y su mayor virtud?
Soy conciliadora.
¿A qué le tiene miedo?
A lo que no tiene solución, a lo que no está en mis manos.

¿Qué le aburre?
Lo políticamente correcto, las convenciones, los estereotipos.
Comida y bebida preferidas.
Salmorejo y champán.
Un libro.

Estoy enganchada a la trilogía de Los hombres que no amaban a las mujeres (Stieg Larsson).
Una película.
Memorias de África (Sidney Pollack, 1985). Me parece de alto voltaje sensual.
¿Qué le pone sexualmente?
El sexo en general [risas].

¿En general? ¿Le han comido los dedos de los pies alguna vez, pongamos por caso?
Pues no, ahora que caigo, ja, ja. Pero desmitifiqué esa fantasía desde que vi en las revistas cómo se los chupaban a Sarah Ferguson. Fue tan cutre…
¿Cuál es la china en su zapato?
La maledicencia.

Se calza las botas de siete leguas y viaja a…
A la corte de las preciosas del siglo XVIII francés, que además de cortesanas controlaban todo y eran cultísimas. Aunque eso ha vuelto con la Bruni, ¿no?
Por cierto, ¿quién tenía mejor culo: la Bruni o Letizia?
¿Por qué no comparamos los culos de Zapatero y Sarkozy?

¿A quién pondría en sus zapatos?
A quienes piensan que hacer este programa es coser y cantar. Mi jornada empieza a las 6.45 de la mañana

¿Cuál considera la virtud más sobrevalorada socialmente?
El poder.
¿Para qué se considera un as?
Soy intuitiva.

¿Y para qué un poco negada?
No termino de conocer del todo al ser humano. Me sigo llevando decepciones absurdas, casi adolescentes.
Un buen insulto.
¡Imbécil!

¿Cómo le gustaría morir?
Sin dolor.
¿De quién le gustaría leer las respuestas a estas preguntas?
De Paolo Vasile.

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